En ventas, más de uno hemos llegado a preguntarnos ¿qué tengo yo que los demás no? O ¿Por qué no me compran más si yo soy el más bueno en el mercado? Sea por arrogancia o ceguera de taller, es común el obviar nuestras virtudes y dejar de lado nuestros defectos, perdiendo de vista algunas oportunidades y riesgos que están siempre presentes en cualquier negocio.
¿En qué se basó el cliente para tomar su decisión de compra?
Razones pueden existir “n-mil”, pero por lo general éstas pueden entrar en las siguientes tres categorías: Necesidad, deseo y/o emoción. Parecen explícitas, pero el delimitarlas y saber sus diferencias pueden llegar a ser la diferencia que marque el sí o el no de una compra:
El conocer los motivos de compra de cliente, toma un especial valor al momento de querer diferenciarte y dar un valor agregado a tu oferta. Ahora bien, no sugerimos que te inclines completamente por alguna de estas tres categorías al momento de planear tu estrategia de ventas, pero bien puedes analizar ¿por qué te compran actualmente tus clientes?